Con más de dos décadas de trayectoria en el comercio internacional y un liderazgo consolidado en el ecosistema empresarial de Miami, Marcela Prado se ha convertido en una referente del empresariado latino en los Estados Unidos. Empresaria, consultora internacional y líder institucional, su historia está marcada por la resiliencia, la visión estratégica y el compromiso con el desarrollo binacional.
Recientemente reconocida en el marco del Día Internacional de la Mujer por el World Trade Center Miami, Marcela representa una nueva generación de líderes que construyen puentes entre América Latina y Norteamérica, impulsando la internacionalización, la integración empresarial y el liderazgo con propósito.
En esta entrevista exclusiva para FEBICHAM, comparte su recorrido como inmigrante y emprendedora, reflexiona sobre el valor del trabajo colaborativo, el impacto de las cámaras binacionales y los desafíos del comercio global.

Usted cuenta con más de dos décadas de trayectoria en comercio internacional y logística. ¿Cómo ha sido ese camino como empresaria e inmigrante en los Estados Unidos y qué aprendizajes han marcado su carrera?
Ha sido un camino de construcción profunda, de esfuerzo sostenido y de mucha resiliencia. Emigrar implica empezar de nuevo, adaptarse a una nueva cultura y demostrar todos los días que uno puede aportar valor. Emprender como inmigrante me enseñó a no dar nada por sentado, a valorar cada logro y a entender que el verdadero crecimiento se da cuando uno convierte los desafíos en oportunidades.
A lo largo de estos años, el comercio internacional y la logística me dieron una visión global, pero el mayor aprendizaje fue humano: liderar con coherencia, tomar decisiones con responsabilidad y construir relaciones basadas en la confianza. Nada de lo que se logra es inmediato, pero todo lo que se construye con convicción y trabajo termina dejando huella.
Recientemente fue reconocida en el evento del Día Internacional de la Mujer del World Trade Center Miami. ¿Qué significado tiene para usted este premio y qué representa en su historia personal y profesional?
Este reconocimiento tiene un significado muy profundo para mí. Representa el cierre simbólico de muchos años de esfuerzo silencioso y, al mismo tiempo, un nuevo impulso para seguir adelante. Lo recibo como mujer, como inmigrante y como empresaria que nunca dejó de creer en el trabajo honesto y en el valor de la perseverancia.
En lo personal, es una forma de honrar el camino recorrido. En lo profesional, es una responsabilidad: seguir liderando con propósito y generar impacto positivo en la comunidad empresarial. Siento que este premio no es solo mío, sino también de todas las mujeres que, con constancia y compromiso, construyen futuro incluso cuando el camino no es fácil.

Desde su rol como Founder & CEO de AB Group Shipping y creadora de un ecosistema empresarial en América Latina, ¿cuál considera que ha sido su mayor aporte al desarrollo del comercio binacional?
Mi mayor aporte ha sido construir puentes reales entre América Latina y los Estados Unidos. Puentes comerciales, pero también humanos. A lo largo de los años no solo hemos acompañado operaciones logísticas, sino también procesos completos de soft landing para empresas que buscan instalarse y operar en el mercado estadounidense.
Esto implica ayudar a las compañías a entender el entorno regulatorio, estructurar sus operaciones, adaptarse a la cultura empresarial local y construir una base sólida para crecer de manera sostenible. Siempre creí que la logística es una herramienta de desarrollo, y que cuando se combina con estrategia y acompañamiento, se transforma en una verdadera puerta de entrada a nuevas oportunidades.
Como Directora de la Cámara de Comercio Argentino Americana de Florida y miembro activo de FEBICHAM, ¿qué papel juegan estas organizaciones en la integración y fortalecimiento del empresariado latino en Miami y el mundo?
La Cámara de Comercio Argentino Americana de Florida cumple un rol fundamental como espacio de representación, acompañamiento y proyección para el empresariado argentino y latino. Es un ámbito donde se construyen vínculos, se comparten experiencias y se generan oportunidades reales de crecimiento. Desde mi rol como directora, valoro especialmente su capacidad de conectar empresas, instituciones y países, fortaleciendo la presencia argentina en un mercado global tan competitivo como el de los Estados Unidos.
En articulación con FEBICHAM, estas organizaciones permiten ampliar esa visión, fomentar el trabajo conjunto entre cámaras binacionales y consolidar una comunidad empresarial más integrada, colaborativa y con voz propia en el escenario internacional.

FEBICHAM se ha consolidado como un actor clave para las cámaras binacionales. ¿Cómo valora su impacto en la generación de oportunidades, alianzas estratégicas y proyección internacional de las empresas?
FEBICHAM ha logrado fortalecer el trabajo institucional de las cámaras binacionales, generando sinergias y ampliando el alcance de las oportunidades para las empresas. Su impacto se refleja en la creación de alianzas estratégicas, en el intercambio de buenas prácticas y en la posibilidad de proyectar a las empresas hacia nuevos mercados con respaldo institucional.
Es un espacio que impulsa la cooperación regional y potencia la capacidad de las cámaras para acompañar a sus empresarios en procesos de expansión internacional.
Desde su experiencia, ¿cuáles son hoy los principales retos y oportunidades para las empresas latinoamericanas que buscan internacionalizarse en el mercado estadounidense?
Uno de los principales retos es comprender la complejidad del mercado estadounidense y prepararse adecuadamente. Internacionalizarse requiere planificación, conocimiento del marco regulatorio y una estrategia clara. Muchos errores se cometen por falta de asesoramiento o por subestimar los tiempos y procesos.
Al mismo tiempo, las oportunidades son enormes. Estados Unidos sigue siendo un mercado dinámico y abierto a propuestas de valor bien estructuradas. Las empresas que llegan con identidad clara, orden y visión de largo plazo tienen grandes posibilidades de crecer y consolidarse.
Finalmente, ¿qué mensaje le daría a las nuevas generaciones de emprendedores, especialmente a las mujeres, que sueñan con construir una carrera internacional en el mundo empresarial?
Les diría que confíen en su capacidad y en su visión, incluso cuando el camino parezca incierto. Emprender a nivel internacional no es sencillo, pero es profundamente transformador. La formación, la constancia y las redes de apoyo son claves para avanzar.
A las mujeres, en particular, les diría que su liderazgo es necesario y valioso. Que no esperen permiso para ocupar espacios y que entiendan que su mirada aporta equilibrio, sensibilidad y fortaleza al mundo empresarial. El futuro del comercio global necesita liderazgo con propósito, y ese liderazgo también tiene voz de mujer.
Entrevista por: Jennifer Montoya
Comunicadora Social- Periodista
FEBICHAM News
jennymg29400@gmail.com
