El mercado inmobiliario de Estados Unidos vivió su peor temporada de ventas de primavera desde 2012, con una caída significativa en los contratos de compraventa firmados entre abril y junio, según reporta Bloomberg Línea citando datos de Redfin.
La primavera suele ser la época de mayor actividad en el sector, pero la incertidumbre económica, el temor a una recesión provocada por aranceles y los avances en inteligencia artificial que amenazan empleos, han frenado el interés de los compradores.









